LOS 4 FÁRMACOS A BASE DE CANNABIS EN EL MUNDO… ¿LLEGARÁN A MÉXICO?

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¿Sabías que, desde 2003, el gobierno de Estados Unidos posee una patente de ciertos componentes de la planta cannabis?

 

Así es, en 2003 el U.S. Department of Health and Human Services (HHS) otorgó la patente US6630507B1 que ampara el uso de componentes de la planta cannabis para prevenir y tratar enfermedades causadas por estrés oxidativo.

 

En 2003 la planta cannabis era prohibida a nivel federal en todo el mundo. De hecho, todas las listas de clasificación de sustancias en el mundo sostenían que la cannabis no tiene potencial terapéutico. Esta clasificación de sustancias fue originada a partir de 1961 con un sesgo importante: la cannabis fue incluida dentro de la categoría más prohibitiva sin evidencia científica que sustentara la clasificación de la misma.

 

¿Por qué es importante? Muy simple. El sesgo creado por la Convención Única de Estupefacientes en 1961 fue determinante para la justificación de la guerra contra las drogas. Esta Convención además ha servido para justificar el lento desarrollo de la investigación acerca de los múltiples usos y aplicaciones medicinales e industriales de esta planta. A pesar de esta prohibición injustificada, la ciencia no tardó mucho tiempo en evidenciar el uso seguro y eficaz de la planta cannabis a lo largo de la historia de la humanidad.

 

Repasemos los cuatro fármacos basados en cannabis autorizados hasta la fecha:

1. En 1985 la evidencia científica demostró el efecto positivo de cannabinoides (como se les conoce a los principales componentes de la planta cannabis) al autorizar a la farmacéutica Eli Lily el uso de nabilona, un análogo sintético de THC para el mareo y náuseas en cáncer y la pérdida de apetito en VIH/SIDA. 2.

 

2. Un año después, en 1986 fue aprobado el uso de dronabinol (THC sintético), indicado como seguro y efectivo para mareo y náuseas en cáncer y anorexia en VIH/SIDA. Desde entonces, el THC sintético ha permitido a investigadores y autoridades conocer más acerca del potencial terapéutico de los cannabinoides. 3.

 

3. En 2010, por primera vez se aprobó el uso de cannabinoides obtenidos de forma natural cuando se le autorizó a GW Pharmaceuticals el uso de nabiximols, un aerosol oromocuso con THC y CBD para el tratamiento de espasticidad en esclerosis múltiple. Desde entonces, al menos 28 países en el mundo han aprobado el fármaco.

 

4. Finalmente, en 2018 la FDA aprobó el uso de cannabidiol en su forma aislada (sin otros componentes) para el tratamiento de convulsiones en síndrome de Dravet y síndrome de Lennox-Gastaut. Dos años después, también se aprobó para el tratamiento de convulsiones en esclerosis tuberosa compleja. Estos cuatro fármacos sin duda han ayudado a miles de pacientes en todo el mundo, además de validar las décadas de investigación científica que dan fe de la seguridad y eficacia de los componentes principales de la cannabis. Aún así, considero importante comentar un punto crucial: ninguno de estos fármacos está autorizado para el dolor crónico, trastornos de sueño u otras condiciones, por lo que su prescripción está muy limitada.

 

¿Cómo es que los pacientes de cannabis acceden a cannabis medicinal? Además del uso de los fármacos que he mencionado, lo que ocurre en muchos países es la aprobación de productos medicinales a base de cannabis (CBMPs por sus siglas en inglés), que cumplen con los más altos estándares de calidad, pero que no están autorizados como fármacos.

 

Además de estos productos medicinales, miles de pacientes en el mundo utilizan remedios a base de cannabis de forma cotidiana para aliviar diversas afecciones, muchos de los cuales son preparados de forma artesanal. (NOTA: el reglamento medicinal de México sólo permite el registro de fármacos)

 

Así es que, cuando hablamos de “cannabis medicinal”, es muy importante recordar el sesgo histórico en contra de la planta, las dificultades para aprobar fármacos de cannabis basados en evidencia, el contraste con el uso cotidiano y la necesidad de incontables pacientes que, en muchos casos, buscan en la cannabis una última esperanza para su dolor y sufrimiento. Sólo el tiempo dirá si México permite el acceso a pacientes, si decide fomentar el desarrollo de productos medicinales que se ajusten a las necesidades de la población mexicana, o si decide continuar restringiendo el acceso y dando continuidad a la prohibición de la planta a través de barreras y patentes.

 

 

Asesor en Cannabis Medicinal de ANICANN, Secretario de la Sociedad Mexicana de Cannabis Medicinal, fundador de Grupo Sativa Health, asesor, conferencista y empresario en sector salud y en industria cannabis pepe@sativa.health